miércoles, enero 19, 2005

Tulancingo, Hidalgo: "La Ciudad de los Satélites"

O La apacible vida de un pueblo de provincia

"Recorría los ranchos lecheros en su desvencijado yip, lo mismo curaba una res, cambalachaba terneros o corderos; iba saludando a sus incontables amigos en la comarca para quienes siempre tuvo la palabra cordial y la mano abierta con una firmeza contagiosa; prodigaba sus cantares alegres que hicieron de Gustavo Espinosa y Espinosa, un personaje extraordinario, tal y como lo recordamos desde mediados del pasado Siglo XX, cuando Tulancingo, era una realidad extraordinaria y apuntaba un futuro que hemos cancelado cuidadosamente, repletos de egoísmo. Este poema, me fue obsequiado por Clemente Espinosa, imbuido de la misma calidad humana, tan propia de toda esa estirpe que han dado y dan, a esta región amada calidad y razón de ser."

TULANCINGO

Tulancingo, mi tierra de ensueño,
Como un niño suspiro por ti
Y en mí anhelo de verte, te sueño Como eres, sencilla y gentil

De tus virtudes, eres retrato
De tus mujeres, tienes el don
De sus bullicios, de su recato Que huele a incienso y a tradición

Son tus campos mantón esmeralda
De alfalfares de trigo y maíz;
Rebozo que envuelve tu espalda, Rosas, girasoles y flores de lis.

Tus industrias riqueza y tesoro
Son tu orgullo y más grande sostén;
En la casa más pobre hay un toro,
Unas vacas... gallinas también.

Tus muchachas son rosas tempranas
Y tu indita violeta sutil;
Son más lindas que aquellas mañanas
Que te bañan con soles de abril.

Son tus calles bien amplias y rectas,
Tras tu parque, floreta o fresnal,
Se destacan gallardas, erectas,
Las dos torres de tu catedral.

Tú conservas, romántica añosa,
Las ventanas de ensueño de ayer,
Do desmaya de amor bella moza
En los brazos de apuesto doncel.

Es tu vida moderna y antigua;
Tus costumbres, de ahora y de ayer;
Aún tus hombres se juegan la vida
Sin alardes, por una mujer.

Hoy que pasa el camión de diez ruedas,
También pasa ruidoso el tropel
La carreta, o los burros de recuas
Con su carga de rica aguamiel.

Tulancingo, ¡OH novia que espera,
Y que sueña con galas de tul!
¡Al progreso vé siempre serena...!
¿No es acaso tu príncipe azul?

Gustavo Espinosa y Espinosa

2 Comments:

Blogger Love doctor said...

Pues: yo soy del mero Chihuahua, del mineral del parraaaaaaaaal, y aquí les va este corrido, que yo les vengo a cantar: qué bonito es chihuaaahuaaaaaaaaaa!!!!

8:00 p. m.  
Blogger Abominable Mario Flores said...

Horror. Es mejor que la simple Ciudad Satélite.

11:38 p. m.  

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